BIOGRAFÍA DEL AUTOR.
Esta que veis es una fotografía de Jack London. La verdad es que era bastante atractivo...

En fin, sobre todo para esas mujeres a las que les gustan los "chicos malos". Porque tuvo una vida de lo más interesante, un poco al límite, ya veréis...
Nació el 12 de enero de 1876 en San Francisco. Se cree que fue hijo de William Chaney, periodista, abogado y astrólogo ambulante al que no llegó a conocer, y de Flora Wellman, neurótica y aficionada al espiritismo que se casó con John London meses después de su nacimiento. Ya véis, de casta le viene al galgo, y por si fueran poco originales y problemáticos estos orígenes, no fue criado por sus padres sino por una antigua esclava, Virginia Prentiss.
No tuvo una infancia muy fácil, pues ya desde muy pequeñito se tuvo que poner a trabajar. Así que alternaba la escuela con el reparto de periódicos y también fue...¡¡¡ladrón de ostras!!!

. Y fijaos, era tan bueno que al final consiguió trabajo con los mismos vigilantes de las ostras que robaba, que se dieron cuenta de que sabía tanto del asunto que sería el mejor para atrapar a otros ladrones. Cosas de la vida, sí señor...
Antes de ser escritor (se inició con solo 17 años) le había dado tiempo a ejercer también de marino, pescador y contrabandista. Y en 1898 realizó un viaje a Alaska que le marcaría de por vida: fue uno de los expedicionarios de la llamada "fiebre del oro..."
A la vuelta, en San Francisco, comenzó a escribir sus relatos y novelas, más de 50. Y consiguió mucho dinero: es uno de los pocos escritores que vivos amasaron una gran fortuna. Al final incluso esta era su única motivación para escribir, hacerse rico, y él mismo lo reconocía, de forma que también en eso es especial. Es muy raro ver a un escritor hablar de su obra como un instrumento mercantil como él lo llegó a hacer...
De carácter lleno de contradicciones, a pesar de esto que os he contado militó en el partido comunista y fue un gran agitador político. Otro idea suye era que el ser humano no es bueno por naturaleza, y por eso en muchas de sus obras está muy presente la crueldad de los hombres y la lucha por la libertad.
Un carácter así no iba a tener tampoco una muerte serena. Después de haber luchado durante toda su vida con el alcoholismo con más o menos éxito, murió de una sobredosis de morfina (la mayoría piensan que se suicidó) a los 40 años. Era 1916. London había llegado a ser tan conocido que los periódicos europeos de la época dedicaron más espacio a la noticia de su muerte que a la del emperador Francisco José de Austria, fallecido el día anterior.